Llega el viernes y lo más probable es que, tras cinco intensos días dentro de las aulas, los niños busquen olvidarse de cualquier tarea que tenga que ver con la escuela. Sabemos lo difícil que puede resultar para algunos padres encontrar formas educativas de entretener a sus hijos en su tiempo de ocio sin que caigan en el aburrimiento o sin recurrir a los móviles o tablets. Por ese motivo, desde Conguitos os traemos cuatro museos perfectos para visitar con niños durante el fin de semana.

Museo Valenciano del Juguete (Ibi)

El Museo Valenciano del Juguete, inaugurado en 1990, se sitúa en el conocido 'Valle del Juguete', a 40km al norte de Alicante. En él se pueden recorrer dos salas que exhiben fascinantes piezas de comienzos del siglo pasado relacionadas con el hogar, la naturaleza o el motor. Además, también en el municipio de Ibi, se encuentra el Hotel del Juguete, un alojamiento diferente y divertido en el que los niños son los auténticos protagonistas.

Museo Nacional de Ciencias Naturales (Madrid)

El Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), en pleno Paseo de la Castellana en Madrid, es uno de los centros de investigación científica más importantes del país. El objetivo principal del museo es promover el conocimiento de la diversidad del planeta en el que vivimos. Teniendo en cuenta el amor que la mayoría de niños tienen hacia los animales y la naturaleza, la visita a este museo es una excelente forma de aumentar su saber y fomentar su imaginación.

Museo de Cera (Madrid)

El Museo de Cera es una manera muy 'realista' de que los niños aprendan y recreen ambientes de otras épocas. Entre las paredes del museo están representados a tamaño real personajes históricos, como Napoleón o Carlos V, así como contemporáneos, como Cristiano Ronaldo o David Bisbal. Por supuesto, no faltan las réplicas de Spiderman o Bart Simpson, que harán las delicias de los más pequeños.

Museu de la Xocolata (Barcelona)

El Museu de la Xocolata es el paraíso de los amantes del cacao. Además de su exposición de figuras de chocolate, el museo exhibe varias de las máquinas que se han usado a lo largo de la historia para la producción del mismo. La visita se puede completar con interesantes talleres para niños, que les harán disfrutar del chocolate a través del tacto, el olfato y, por supuesto, el gusto.